aaaSí, ¡qué cojones!; definitivamente este es el momento, jodidamente perfecto, para abonar la puta tierra con las vísceras ensangrentadas de cuerpos mutilados, y desparramados, en el nombre de la más absoluta estupidez humana. La que según Albert es infinita, como el universo; aunque como él mismo decía : “de esto último no estoy tan seguro”.
aaaPero no temas. Mi estrategia consiste en dejarte ganar la batalla, e incluso la guerra.
aaaEsta vez lo tienes todo a tu favor, porque no me pienso inmutar.
aaaYa puedes hacer con mis dominios lo que te salga del coño. Como si los arrasas a ira y fuego.
aaaNo obstante, solo conseguirás eso : “mis dominios”. Que por si aún no te habías dado cuenta, se reducen, única y exclusivamente, a ti. Por lo tanto, y para que no tengas que pensar en exceso (no vaya a ser que se te colapsen las neuronas), esto significa que no obtendrás nada; es decir, que te quedarás contigo misma.
Pdta.: Ups!!; se nos rompió el cordón umbilical. ¡Mecachis!...





1 dicen:
Ummm no se que decir.
Mecachis me gusta saber de ti.
Aunque no entienda nada.
Besos perversos
Publicar un comentario en la entrada